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viernes, 24 de abril de 2015

Burbujas, arena y más

martes, 24 de diciembre de 2013

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Jabón pastel de coco


Un jabón muy duro con grandes burbujas.

Está realizado con cacao puro y aceite de coco. Una pizca de coco y germen de trigo para que actúe como un suave exfoliante. Enriquecido también con germén de trigo.

Muy buena opción como jabón de baño.


Jabón tiramisú



Un jabón que huele para comerselo de rico, parecen bizcochitos, alejar de los niños para que no lo muerdan....

Esta realizado 100% aceite de oliva, lleva dos capas, una de ellas con café, un antioxidante natural, recubierto de canela para darle un toque más sensual.

Huele a naranja, canela y un pizca de clavo para darle un toque picantón.

Enriquecido con aceite de almendras.

Un detalle muy original.

Bálsamo labial natural


Burbujitas de baño hidrantantes, sales enriquecidas con aceite de almendras.




Jabón de lavar, aroma infantil





































Jabón popurrí


Puzles de jaboncitos de glicerina de distintos aromas



LA NIÑA QUE SOÑABA JUGAR

Había una vez una niña que soñaba con jugar, su familia era pobre y no hacía nada más que trabajar y ella desde muy pequeña tenía que ayudar como podía. Una vez, la vio un señor muy señoreado, era el dueño de las tierras que cultivaba su padre, al que ella ayudaba. El señor la vio tan bonita que pensó que algo tan bello no podía vivier para trabajar en el campo, entonces la internó en un colegio para que estudiara. El padre no se atrevió a contradecir la decisión del señor y la dejó que se quedara una temporada muy larga en el colegio.

El señor fue muy bueno con ella, pagó el colegio y cuando llegó la navidad le regaló unas construcciones de madera de mucho colores. Y por primera vez en su vida, jugó sin preocupaciones, aprendió a construir formas, aprendió a crear figuras de colores. Sin la responsabilidad, de casa, sin la responsabilidad de trabajar.

Hasta que el padre ya no pudo mantener más tiempo esa situación y un día en el colegio se presentó a recogerla, la niña lloró tanto, ella era feliz allí porque estaba aprendiendo tantas cosas con los libros, cosas que ella sabía que nunca iba a aprender trabajando las tierras.

Así creció trabajando por el día y soñando por la noche con volver a jugar. Y cada Navidad, recordaba con cariño la sensación de crear cosas con las piezas de madera de colores. Y pedía a su madre ponder un belén  para sus hermanos más pequeños. Su madre no podía comprarles un portal de belén con todas sus figuras, entonces cada año sacaba un montón de patatas de un saco y con un cuchillo ella y su madre tallaban en cada patata cada personaje del belén. Que bonito era hacer el belén, sus hermanos más pequeños jugaban con él, hasta el día siguiente porque en cuanto se levantaban de la cama se encontraban un puñado de patatas estropeadas para tirar a la basura...

Ya era mayor esta niña, cuando un día se atrevió a decirle a su madre que ella no quería trabajar más en el campo. Tendría que buscarse otro trabajo, pero al campo no quería volver más. Su madre, entonces, la puso a coser, y con los años se hizo una gran bordadora, después aprendió a remendar y con los años, una gran costurera. Empezó a diseñar su propia ropa y después se especializó en ropa de hogar, a todos los hacía regalos hechos por ella misma, aprendió hacer de todo tipo de complementos hechos a mano y cuando se quiso dar cuenta, ya estaba preparando las sábanas para la cunita de su nieto, parecía que no pasaba el tiempo por ella, siempre aprendiendo hacer cosas. Pasando cada tarde sin mirar el reloj, se le pasaban las horas cosiendo, quizá porque para ella, hacer sus propios diseños, era como cuando jugaba de pequeña haciendo nuevas formas con sus construcciones de madera. 

Y quizá sin darse cuenta, se había cumplido su sueño, ya que lo único que hacía era como jugar.

Y como cuando una flor nacía en el campo en primavera, que ella pensaba que no era su sitio y con cariño la cortaba para ponerla en un jarrón, para darle un buen lugar. Aquel señor la sacó del campo para enseñarla también cual era el sitio que se merecía y ella poco a poco se puso en su lugar.

Que sigas sin mirar el reloj.

A mi madre.



Un regalo de cumpleaños que representó en un colgante precioso Macarena de  http://vestida-de-domingo.blogspot.com.es/.
Si me da permiso Macarena os lo enseño...